Llueve nostalgia, me rompo en teclas de piano, el bombo sigue en mi cabeza, ahí fuera todo oscuro : Música, silencio y oscuridad. La monotonía como perfume, el gris como color, la nostalgia como sentimiento, usándola como calmante, gritándome que viva el presente, que los recuerdos recuerdos son y ahí tienen que quedarse, pero no me engaño ni a mí mismo, sigo echando de menos y esperando a que vuelva, pero solo son sueños, otros que irán a la lista de "sin cumplir". Mientras me olvido de lo de ahí fuera, de vivir, solo se queda en sobrellevar mi existencia, en romperme por nada, en deshacerme en pedazos cada noche, como si fuera la primera y última vez, como si fueras a salvarme.
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