martes, 24 de julio de 2012

caminos.

A tientas, con el alma rota, indeciso, distintos caminos, acabas escogiendo el incorrecto, el que te llevará a tu Génesis, a tu ruina. Ardes por dentro, te destruyes, traicionado por ti mismo, te fallaste y no hay vuelta atrás. Los recuerdos se quedan en ti, por mucho que quieras que se desvanezcan o que vuelvan, que te recompongan o que te rompan, pero no que te vayan consumiendo lentamente, haciéndote ser un imple esbozo de lo que fuiste, borrándote, eliminándote, como si fueras un puto dibujo animado.
Pierdes la fe en que el futuro vuelva a ser como el pasado y vas deshaciéndote por ello, y no, no consigues acpetarlo.

perdido.

Mis heridas queman, tu recuerdo me mata, aún albergo un poco de esperanza por si decides volver, por si los recuerdos vuelven a ser realidad, por si dejan ser algo más que eso. Tomas decisiones en caliente y te arrepientes, pero no hay vuelta atrás, lo perdiste y ahora solo te queda aceptar la pérdida, aceptar que todo lo que estaba se fue, y no volverá, y recuerdas todas esas veces que lo jodiste, y cada una se convierte en un clavo en el pecho, ahondando en la herida, haciéndola más profunda, desangrándote, haciéndote daño, obligándote a pedirle que vuelva, aunque sepas que todo serán intentos en vano.
Lo que pierdes no vuelve.

domingo, 15 de julio de 2012

inevitable.

Vives o sufres, sonríes o te rompes, tratas de olvidar todo, de deshacerte del lastre de los recuerdos, que suman peso a tus 21 gramos mientras a ti te consumen.
Te deshaces en cenizas, roto por el dolor, confiando en que algún día renacerás, volverás a ser tú, volverán aquellos días que dejaste atrás, pero el tiempo pasa y se va llevando tus esperanzas y tus ganas de continuar, simplemente quieres salir, olvidarlo todo y volver a la inocencia de cuando eras pequeño, cuando la felicidad era real y no un compromiso.
Respiras por inercia, sobrevives por compromiso, por promesas a ti mismo, de ver como eras antes, de recuperarte, volver del abismo de una pieza. Vives a desgana, sonríes por compromiso y te hundes por inercia, como si el dolor tuviera cierto magnetismo, y cuando intentas salir es tarde, estás atrapado.
Te has perdido, te has dejado a merced de los recuerdos y eso es lo que te ha roto. Chico, estás en quiebra.

viernes, 6 de julio de 2012

roto.

Dejarme los nudillos en cualquier pared, en cualquier sitio, como desahogo, para intentar deshacer los nudos de la garganta, pero son meros intentos inútiles, que solo servirán para matarte más, para acabar con lo poco que queda de ti, para marcharte, desvanecerte en un suspiro, acabar con esto y vagar libre, por fin, sin dolor, sin sentimientos, sin nada.
Presidio, tú eres la cárcel, sin posible fuga, sin escapatoria, o sí... el purgatorio.
Amanece, y a tu alrededor todo sigue igual, sigue la misma mierda de siempre, los días pasan y sigues ahí, te toca mover ficha y no sabes que hacer, ni querías entrar en el juego, estás aquí, intentando llegar a tu propio paraíso, llegar a tu exilio y, al fin, sentir sin atadura, ser libre, volar.

pain.

Levitando, flotando, mirando al cielo preguntándome el porque de esto, el porque de esta ruina. Supongo que fui yo, y perdí, como de costumbre, hice un "all in" por unas falsas ilusiones, por encontrar algo a lo que agarrarme, por pensar que todo había acabado, que llegaría la primavera, que saldría de esto. Pero no, fueron falsas esperanzas que me rompieron, me resquebrajaron, me pusieron trabas para continuar, obstáculos que no conseguí superar, y me abandoné, me dejé a la merced del viento y del tiempo, esperando a que decidieran por mí, a que actuaran, pero... nada. El mismo vacío, la misma ruina, el vacío de siempre martirizándome, haciéndome plantear salidas, ninguna a la que pueda llegar.
Las cuerdas se rompen, los latidos aumentan, el delirio comienza y nadie que te ayude, nadie que te salve, y te hundes, te pierdes en ti mismo, sin poder salir, con el tiempo arañándote.

lunes, 2 de julio de 2012

eterno.

Camino lúgubre, espejismos, ilusiones perdidas, hundido. Me quedé a medio camino de la vida, no pude continuar más, me rompí, perdí las ganas de continuar.
Se agolparon las nubes, se agruparon en mi interior, y tras unos instantes de calma, comenzó, empezó a diluviar en mí, lluvia de sentimientos, sin lugar donde refugiarme, donde yo soy la cárcel, donde la salida es una soga, donde te ves yaciendo, donde colocas tu cripta.
No me tengo ni a mí, me encuentro inerte más veces de las que quisiera, estoy más muerto de lo que puedo, me deshice, me rompí, como mis lagrimales por el vacío en el pecho.