domingo, 17 de junio de 2012

"Otro clavo más para el pecho"

Despiertas, todo oscuro, un ambiente lúgubre, te notas los ojos húmedos, te encuentres mal, una sensación desagradable te oprime el pecho, te vuelven a rondar las mismas preguntas por la cabeza, a las que nunca encontrarás solución, y mientras te consumes, esperas, el tiempo pasa y te clava el puñal más, ahondando en tus sentimientos y despedazándote mientras tú suplicas que pare, que acabe la agonía, que vuelva el pasado, que se calme este dolor, aunque es inútil. Esperas pero nunca vuelve, esperas y cada vez duele más, no lo aguantas, sabes que no va a volver, pero tampoco dejas de esperar, intentas que te comprendan, que alguien te ayude, pero nadie de hace caso, te dejan desangrándote en tu miseria, dejando de ser tú por meros recuerdos.
Soledad y dolor en grandes dosis, fluyendo por tus venas, escaseando el antídoto, buscando una calma, una paz que no aparece, mientras ves que te has quedado solo, estás solo en medio de la nada, en un vacío negro, como el que sientes en el pecho y nadie ni nada llena. Intentas explicarlo, pero no puedes, te tiembla la voz, estallas, te deshaces y no continúas, lo intentas, pero no lo consigues, estás en el abismo sin salida, todo oscuro y frío a tu alrededor, todo dolor, tu ruina frente a ti, inmensa y rota, como te sientes.
Chico, llevas demasiado buscando la salida, tienes que actuar, pero no puedes, estás desorientado y roto, y acabarás muriendo por dentro lentamente.
Déjalo, esto se te viene grande, para de intentar arreglarlo, solo vas a acabar peor de lo que estás, que siempre se puede aunque creas que no.
Deja de luchar, déjate llevar, rómpete y acaba con esto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario